sábado, 26 de noviembre de 2016

Módulo 3: Descripción de tres metodologías activas en el aula

Las metodologías activas:
La enseñanza basada en metodologías activas es una enseñanza centrada en el estudiante. Esta enseñanza concibe el aprendizaje como un proceso constructivo y no receptivo.
Un segundo elemento que fundamenta la utilización de las metodologías activas de enseñanza es que el aprendizaje autodirigido, es decir el desarrollo de habilidades metacognitivas, promueve un mejor y mayor aprendizaje.
Finalmente, estas metodologías enfatizan que la enseñanza debe tener lugar en el contexto de problemas del mundo real. La contextualización de la enseñanza promueve la actitud positiva de los estudiantes hacia el aprendizaje y su motivación.

A continuación voy a desarrollar tres ejemplos de metodologías activas que considero adecuadas y factibles de ser utilizadas en el aula en el que trabajo actualmente:

El enfoque STEAM:
La palabra STEAM está formada por las iniciales de una serie de disciplinas consideradas imprescindibles para formarse en la sociedad actual: ciencias, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas. Cada una de estas ramas se trabaja de forma interdisciplinar para garantizar un aprendizaje contextualizado y significativo.

Se trata de agrupar a nuestros alumnos en grupos heterogéneos y plantearles un reto o problema. Entre todos los miembros del grupo deberán encontrar una solución al problema utilizando unos materiales disponibles y un límite de tiempo. Para lograr su objetivo deberán utilizar su pensamiento espacial, científico, artístico y tecnológico.

El desarrollo de un proyecto STEAM sigue los mismos procesos de creación de un trabajo por proyectos convencional. El proceso básico es:
  1. Definir al alumnado y los medios disponibles. Ejemplo: Dividimos la clase en grupos de 5 alumnos y les entregamos 50 palitos de helado y 20 pinzas de la ropa.
  2. Definir el proyecto: descripción de objetivos, competencias, conocimientos y habilidades a desarrollar, así como su evaluación. Ejemplo: Les explicamos que tienen que conseguir hacer la torre más alta posible y que soporte a su vez el peso de una nube de algodón. Evaluaremos no sólo la altura y la sujeción, si no además el diseño.
  3. Planificar el espacio temporal. Ejemplo: Disponen de 20 minutos.
  4. Ejecutar y desarrollar en el tiempo establecido. Ejemplo: Los alumnos se ponen manos a la obra, para ello deberían planificarse antes o bien ir probando cómo construir la torre y coordinarse con el resto de miembros del grupo.
  5. Evaluar: en todas sus posibilidades desde la autoevaluación, la evaluación compartida, etc. y también desde la perspectiva de mejorar en futuros proyectos. Ejemplo: No sólo se evaluará el resultado, además se tendrá en cuenta el trabajo en equipo y la creatividad. Los alumnos podrán hacer críticas constructivas del resto de proyectos, utilizando siempre un lenguaje positivo.



La principal razón de que utilice esta metodología en el aula es que tiene muchos beneficios en el aprendizaje de mis alumnos, además de ser totalmente realizable en el aula sin ninguna dificultad organizativa. Los principales beneficios de este tipo de actividades en mis alumnos han sido:
  • El alumno pasa de ser pasivo y receptivo a ser el propio protagonista de su aprendizaje y construirlo él mismo.
  • Fomenta un aprendizaje más significativo al incluir en su planteamiento el aprender haciendo en lugar de la memorización de contenidos.
  • Favorece el trabajo a nivel individual y a nivel grupal, fomentando las habilidades sociales de los alumnos y la creación de un clima de confianza en el aula.
  • Mejora la motivación y el interés de los alumnos hacia el aprendizaje.
  • Promueve la resolución de problemas del mundo real a través de la ingeniería y la tecnología.
  • Prepara a los alumnos para su futuro profesional.
  • Trabaja contenidos y competencias de forma transversal.
Gamificación:
 La gamificación es el uso de elementos de juego en contextos no lúdicos. Esto quiere decir que, actividades que nada tienen que ver con estrategias de recreación y diversión, por ejemplo la enseñanza o el marketing, introducen elementos y estructuras propios de los juegos, como pueden ser un conjunto de reglas, competencias o premios, para motivar la participación activa de las personas involucradas.

En el aprendizaje es importante considerar la gamificación como una alternativa de apoyo en los procesos de enseñanza-aprendizaje debido a las siguientes razones:
  1. Estimula y hace más atractiva la participación de los estudiantes.
  2. Simplifica las actividades difíciles.
  3. Motiva la participación constante.
  4. Crea una retroalimentación positiva a través de recompensas.
  5. Promueve la perseverancia y el triunfo.
  6. Aumenta el compañerismo.
  7. Ayuda a construir una identidad propia.
  8. Transforma actividades aburridas en divertidas e interesantes.
  9. Fomenta la comunicación entre pares.
  10. Crea ambientes de confianza.
En mis clases de inglés yo utilizo esta técnica constantemente mediante juegos que motivan a los alumnos y mejoran su memorización del vocabulario. Los alumnos no sólo están motivados ante estas prácticas, si no que además desarrollan el trabajo en equipo y aprenden a ganar o perder. Todo ello contribuye a la mejora del clima de convivencia en el aula.

Aprendizaje basado en problemas:
Los alumnos, en grupo y de forma autónoma, han de encontrar respuesta a una situación real o simulada. Se trata de solucionar un problema mediante la búsqueda, comprensión e integración de los conceptos básicos de la asignatura con la guía del profesor.

Esta metodología exige que los alumnos reflexionen y tomen decisiones acerca de las variables el problema, las alternativas para su solución, la planificación de tareas y la evaluación del resultado.

El proceso es el siguiente:
  1. Lectura conjunta del problema.
  2. Identificación de los conocimientos previos de los alumnos.
  3. Identificación de aquellos conocimientos que no tienen y necesitan para resolver el problema.
  4. Planificar la búsqueda de información.
  5. Elegir una posible solución y desarrollarla.
  6. Evaluación de los resultados y elaboración de posibles ajustes si fuera necesario.
La aplicación de esta metodología tiene muchos beneficios en el aula:
  • El desarrollo del análisis crítico del alumno al buscar, comparar y elegir aquella información que va a utilizar.
  • Fomenta el aprendizaje significativo al ir más allá de la memorización y tratar de comprender y reflexionar sobre los contenidos.
  • Mejora de la motivación del alumno hacia el aprendizaje.
  • Promueve la competencia de "aprender a aprender", ya que el alumno busca sus propias estrategias.
  • Facilita la interdisciplinaridad y la integración de los contenidos.
  • Mejora las habilidades sociales de los alumnos al desarrollar su cooperación y su confianza.

Bibliografía:
http://www.ehu.eus/es/web/sae-helaz/eragin-irakaskuntza-metodologia-aktiboak
http://www.plataformaproyecta.org/blog/proyectos-steam-crear-para-aprender
http://ineverycrea.net/comunidad/ineverycrea/recurso/steam-convertir-las-aulas-en-un-makerspace-facilit/a1782444-88bf-4fa5-afc5-cc6a6a841a28
http://www.educativa.com/blog-articulos/gamificacion-el-aprendizaje-divertido/
http://es.slideshare.net/antoniocangalaya/estrategias-de-aprendizaje-de-la-metodologa-activa

sábado, 19 de noviembre de 2016

Módulo 2: Análisis del caso 1


Herramientas utilizadas:
Partimos de un test sociométrico realizado en una clase de 64 alumnos de 14 años. Este test nos ofrece un heteroinforme en el que todos los sujetos identifican las relaciones sociales de la clase. Además se recurre también a autoinformes con aquellos alumnos que se encuentran claramente en una situación de acoso. La combinación de ambos métodos aporta más fiabilidad para el análisis de la situación.

Descripción de resultados:
Ambiente en el grupo: Como resultado a nivel de aula del test sociométrico, y teniendo en cuenta el sociograma que se adjunta. Los propios sujetos en general consideran que el ambiente es bueno y que hay buenas relaciones sociales en el grupo. Insisto en que se trata de la visión de los propios alumnos y de su sensación al pertenecer a ese grupo. También consideran que existen algunos conflictos y que a veces esto afecta al clima dentro del aula cuando están trabajando temas académicos.

Alumnos prosociales: Hemos considerado a los 5 alumnos con mayor número de elecciones con el fin de ser posibles sujetos para la realización de la tarea de alumno-ayudante. La alumna número 51 es la más popular al ser elegida hasta en 20 ocasiones.

Alumnos en riesgo de acoso escolar: existen 4 posibles casos de acoso teniendo en cuenta la percepción del grupo. 3 de ellos son más preocupantes al haber un gran número de testigos, por lo que se les aplica un autoinforme. El cuarto ha sido percibido por 3 testigos, por lo que también se llevará a cabo una intervención, sobre todo preventiva, pese a que no haya autoinforme. A continuación se analizarán los casos concretos de estos alumnos:
  • Alumno nº26: debido al número de testigos y a la propia aceptación del alumno, se considera que existe acoso escolar a este sujeto. Se trata de una víctima pasiva, ya que es un alumno tímido, al que no le gusta llamar la atención ni discutir y a el que los demás consideran indefenso. Sufre un rechazo social generalizado, aunque cuenta con 2 amigos, por lo que no hay un aislamiento total. Haciendo una comparación del heteroinforme y el autoinforme, existen algunas diferencias de percepción, causadas probablemente por un intento de minimizar la situación al pensar que las consecuencias pueden ser peores, o simplemente por la falta de conciencia de lo que es y no es acoso. Las manifestaciones de acoso en este caso son sobre todo a nivel de rechazo, aunque a veces también sufre agresiones verbales. El alumno se encuentra a gusto con su compañero de mesa. Y dice que esta situación comenzó hace varios meses y que la llevan a cabo los chicos.  También es importante destacar la comunicación de este alumno con su familia, que hará más fácil la intervención.
  • Alumna nº34: aunque el número de testigos es menor que en el anterior alumno, sigue siendo elevado y la propia alumna considera que es víctima de acoso, por lo que así lo consideramos. Además posiblemente se trata de un caso más extremo que el anterior, pues la alumna se encuentra en una situación de aislamiento total. Es una víctima pasiva, con muchas dificultades para relacionarse con los demás y a la que todos ven como indefensa. Pese a que ella considera que tiene un amigo, no ha sido elegida ni una vez en el test. El acoso se manifiesta sobre todo con el rechazo y el aislamiento, a veces también hay agresiones físicas y verbales llevadas a cabo por las chicas. Su percepción varía mucho de la de sus compañeros, al igual que en el caso anterior parece minimizar la situación. La alumna se encuentra a gusto con su compañero de mesa. Y dice que la situación comenzó hace meses. También es importante destacar que la comunicación con su familia es buena.
  • Alumna nº53: en este caso el número de testigos es menor, lo que es normal ya que se trata de un caso de acoso más difícil de percibir. Consideramos que la alumna se encuentra en una situación de acoso y ella misma lo confirma. Se trata de una víctima activa con buenas habilidades sociales y facilidad para hacer amigos. Además pertenece a un grupo y es elegida por varios compañeros. Sin embargo, debido a su impulsividad y sus ganas de llamar la atención otros alumnos se meten con ella con violencia de tipo verbal. Algunos de los insultos se hacen a través de redes sociales. Podría tratarse de un caso de acoso por razones sexuales, ya que los acosadores son del sexo opuesto y pertenecen a su grupo y a otros. Su percepción también varía con respecto a la del heteroinforme, pero en este caso hay una maximización de la situación debida probablemente a que lleva aguantando agresiones dos años y a que no le importa ser el centro de atención. La alumna se encuentra a gusto con su compañero de mesa. En este caso la comunicación con su familia es menor, lo que dificulta su implicación en el asunto.
  • Alumna nº16: Este caso es diferente a los anteriores, pues no está confirmado que se trate de una situación de acoso escolar, sin embargo ante la alarma debemos considerarlo e intervenir. Los alumnos contestan que casi nunca es rechazada y que las agresiones han sido pocas, lo que podría darnos pistas sobre un caso de conflicto entre iguales. Igualmente se trata de una alumna con pocas habilidades sociales y que no es capaz de defenderse por sí sola ante las posibles agresiones. Tiene algunas relaciones sociales recíprocas y forma parte de un grupo dentro del aula. No se ha realizado autoinforme por lo que no podemos contrastar su visión.
Intervención:
Una vez iniciado el protocolo de acoso, y habiendo implicado a todo el centro y a las familias. Es necesario informar a las autoridades competentes (fiscalía de menores y la dirección de área territorial). Corresponde al equipo de orientación, al PTSC, a los tutores y al equipo directivo diseñar un plan de intervención que de respuesta y solución a los problemas sociales del grupo. En el caso de este grupo son necesarias varias líneas de intervención:
  • A nivel de grupo: es necesario elaborar un plan de acción tutorial en el que se trabajen las habilidades sociales y la mejora del clima dentro del grupo. Ya que, como se puede observar en el sociograma, hay fracturas y dividión en la clase, y lo que es más preocupante, hay muchos alumnos aislados. Por ello son necesarias una serie de estrategias que deben ser trabajadas en las horas de tutoría y que implican a todos y cada uno de los alumnos.
  • Para el alumno nº26: en el caso de este alumno, teniendo en cuenta sus preferencias se elegirá a dos alumnos-ayudantes (uno de los 5 prosociales y un amigo suyo) para que intervengan de forma directa con el sujeto. Antes de llevar a cabo la intervención, se acordará qué medidas se llevará a cabo y se le explicará a los dos alumnos. Cuando estén conformes y sepan cómo hacerlo, comenzará el proceso de intervención. Todo ello se hará bajo la supervisión de un profesor que se asignará para ello (no tiene por qué ser el tutor). En el caso concreto de esta víctima, creo que habría que elegir a uno de los 6 amigos que tiene para ser un alumno-ayudante y al alumno nº21, al serchico y pro-social. A estos dos alumnos-ayudantes habría que pedirles que escuchen a la víctima y la ofrezcan apoyo, que le acompañen cuando no se encuentre su grupo de referencia y que le defiendan ante una agresión (de forma pacífica y educada). Por otro lado, en clase debería continuar con su actual compañero, pero manteniendo a los acosadores separados lo máximo posible de la víctima. Además hay que intervenir a nivel individual con la víctima y con los acosadores, para ello contamos con la ayuda del orientador, del equipo de apoyo y del PTSC. Con la víctima hay que trabajar habilidades sociales y con los agresores hay que trabajar aspectos emocionales como la empatía, modificar su liderazgo negativo hacia el positivo y modificar sus conductas agresivas. Será necesaria la participación de las familias de los implicados para que continúe la formación en casa.
  • Para la alumna nº34: se produciría el mismo proceso de selección y entrenamiento de alumnos-ayudantes, en este caso yo elegiría a una chica con intereses y afinidades parecidas y a la alumna prosocial nº 51, ya que es una chica y es la más aceptada. Los alumnos-ayudantes en este caso tendrán que acompañarla, darla apoyo moral y escucharla, intentar integrarla en sus propios grupos, e intervenir en el caso de agresión con la resolución pacífica de conflictos. Al igual que en el anterior caso, la alumna se encuentra a gusto con su compañero de mesa, por lo que debería continuar de esta manera, intentado mantener lejos a las acosadoras. En la intervención individualizada existe una necesidad muy grande de trabajar habilidades sociales con esta alumna, también es importante mejorar su autoestima. En el caso de las acosadoras tenemos que insistir en los aspectos emocionales como el efecto de sus conductas, la empatía, los efectos negativos de la crítica, etc.
  • Para la alumna nº 53:  se elegirá a los dos alumnos-ayudantes, esta vez debería ser una alumna de su propio grupo de amigas y un alumno prosocial de sexo masculino, ya que los acosadores podrían estar llevando a cabo agresiones de tipo sexista. Estos alumnos tendrán que acompañarla en los tiempos muertos en los que no hay clase, mostrar su apoyo y escucharla, y sobre todo intervenir ante una agresión, utilizando para ello estrategias pacíficas. En clase también se mantendría con su actual compañero, pero igualmente manteniendo alejados a los agresores. La intervención individualizada hacia la víctima irá destinada a estrategias de control de conducta, al reconocimiento de emociones, etc. En el caso de los acosadores es necesario trabajar las emociones de empatía, respeto y tolerancia. Además de entrenar la resolución pacífica de conflictos.
  • Para la alumna nº16: En este caso las intervenciones serán preventivas. Se elegirá a dos alumnos-ayudantes: un alumno de su grupo y la alumna prosocial nº 1. Estos alumnos se encargarán de acompañarla, intentar integrarla al máximo en sus grupos y ayudarla a desarrollar sus habilidades sociales. En la clase debe estar sentada con uno de estos dos alumnos. En cuanto a la intervención individualizada, irá destinada a desarrollar sus habilidades sociales y su autoestima.
Evaluación de la intervención:
Todas las medidas de intervención acordadas serán evaluadas periódicamente y modificadas, si fuera necesario, hasta que se produzca una mejora del clima social del grupo y no exista acoso escolar de ningún tipo.


miércoles, 9 de noviembre de 2016

Módulo 1: Reflexión sobre el caso 1

La convivencia escolar se refiere al conjunto de relaciones entre las diversas figuras que existen en un centro educativo. Por lo tanto engloba a todo alumno, profesor, familiar o personal no docente que forman parte de un centro.
Cualquier indicio de acoso escolar afecta por lo tanto a todos los miembros de la comunidad educativa. Y corresponde a los mismos actuar frente a esta situación.


El caso de Adrián, un caso ficticio en un colegio cualquiera de la Comunidad de Madrid, debe ser analizado y solucionado desde todas las perspectivas posibles: a través del claustro de profesores, con las familias de los alumnos a través de reuniones y con los propios alumnos interviniendo en el aula y el recreo.

Adrián definitivamente se encuentra en un caso de acoso escolar. Esto se puede argumentar de cuatro formas:

  • No se trata de un problema puntual, si no que se produce con frecuencia. Adrián no juega al fútbol porque no le eligen, además se burlan de él en muchas ocasiones.
  • Hay un desequilibrio de fuerza entre los acosadores y la víctima. Él no es capaz de defenderse  ni socialmente (falta de habilidades sociales), ni en número (son tres contra uno, y el resto de alumnos no le defienden). 
  • Hay una intencionalidad por parte de los acosadores de hacerle daño. Los acosadores se dan cuenta de que Adrián sufre y aún así continúan con el acoso.
  • Hay una mezcla de emociones positivas y negativas. El acosador se siente bien al meterse con la víctima, mientras que ésta sufre cada vez que es acosada. 

Por otro lado, Adrián cumple los requisitos de una víctima pasiva, ya que carece de habilidades sociales y le cuesta defenderse ante el acoso que sufre. Además esto se manifiesta en la pérdida de interés hacia el colegio y el intento de retrasar la hora de entrada cada mañana.

Las reacciones de la tutora y el jefe de estudios sin duda son inadecuadas. En primer lugar la tutora debería haber dado alarma de posible caso de acoso desde que los padres se lo comunicaron. A partir de ese momento todo el profesorado y personal no docente debería haber sido informado por el jefe de estudios para iniciar una observación sistemática del alumno. En el caso de que la situación se considere de acoso, se deberá iniciar de inmediato el protocolo de actuación contra el acoso escolar.
Además, desde mi punto de vista, lo más preocupante es la reacción del jefe de estudios, el cual se dedica a focalizar el problema en la víctima en lugar del agresor y del centro.

En cuanto a aquellos alumnos que no son víctimas ni acosados, tienen un rol muy importante en la detención del acoso escolar. En la situación de Adrián estos alumnos han ejercido un rol neutro, al ser meros observadores y no defender a la víctima. Incluso algunos de ellos han apoyado a los acosadores al reírse de los comentarios abusivos. Sin embargo, una vez no estaban los acosadores delante se han puesto del lado de la víctima. Lo que da a entender que tienen miedo a ser rechazados debido al poder social que ejercen los acosadores en el grupo.
Los alumnos deben ser conscientes de su papel en esta situación, y de que pueden cambiarlo todo si rechazan el acoso y se enfrentan a las prácticas abusivas de los acosadores. Para ello es necesario trabajar la convivencia con dinámicas grupales en las que todos los alumnos tengan un papel importante.

Existen una serie de documentos que se deben contemplar ante esta situación:

  • El reglamento de régimen interior: la regla interna donde se establecen los derechos y deberes de los alumnos.
  • El plan de convivencia del centro: donde se establecen los criterios, objetivos y procedimientos de evaluación y actuación, para lograr una buena convivencia entre sus miembros.
  • El plan de acción tutorial: con la planificación de las acciones a llevar a cabo por los tutores. 
  • Decreto 15/2007 del 19 de abril: en el que se determina un marco regulador de la convivencia en los centros docentes de la Comunidad de Madrid.
  • Protocolo para la corrección y sanción de las situaciones de acoso escolar en centros docente no universitarios de la Comunidad de Madrid: con las actuaciones y pasos a llevar a cabo ante un caso de acoso escolar. 


De acuerdo a estos documentos las medidas educativas que se deben tomar comienzan por detectar la situación de acoso mediante una observación y anotación sistemática por parte del profesorado y el personal no docente. Una vez se considera que existe acoso se comunicará inmediatamente a las familias de los implicados y a la inspección educativa. 
Después de esto el equipo directivo, el orientador del centro y los tutores establecerán unas medidas que garanticen el apoyo y la protección del agredido y la modificación de conductas del agresor. Además se llevarán a cabo actuaciones dentro de la clase en las que todos los alumnos trabajen habilidades sociales y prácticas positivas para una buena convivencia. 
Los agresores recibirán una sanción grave para reparar el daño moral o físico al agresor y reconocerán la responsabilidad de sus actos. 
Por otro lado la comisión de convivencia correspondiente evaluará de forma periódica los resultados de las actuaciones llevadas a cabo por el centro. Se evaluarán los siguientes aspectos:
  • La eficacia de las medidas adoptadas para la protección y el apoyo psicológico del acosado.
  • La eficacia de las medidas adoptadas para la modificación de conductas del acosador. 
  • El impacto del caso en la convivencia del centro.
Como conclusión, me gustaría insistir en que la mejor manera de actuar ante un caso de acoso escolar es aceptarlo y llevar a cabo medidas inmediatas en las que todo el centro esté implicado. Trabajando juntos y aprendiendo los unos de los otros podemos frenar el problema y prevenir futuros casos. 



martes, 8 de noviembre de 2016

¿De dónde nace este blog?

La razón de este blog no es otra que reflexionar acerca de pautas para la mejora de la convivencia escolar.
Estas reflexiones están basadas en las actividades propuestas por el curso de "Mejora de la convivencia y prevención del acoso escolar" de la Comunidad de Madrid.